Archive for February, 2009

70 años de la muerte de Antonio Machado

Monday, February 23rd, 2009

Ayer se cumplió el 70 aniversario de la muerte de Antonio Machado, mi poeta favorito, y por ello he decidido hacerle un homenaje escribiendo sobre su vida y especialmente sobre su obra. Esto lo escribí para el foro de Top Fan Fics, así que me he limitado a hacer copy/paste :)


Breve introducción a la poesía de la primera generación del siglo XX.

En los primeros años del siglo XX, la lírica alcanza uno de sus momentos culminantes con el modernismo de Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez (los poetas más valorados junto con el nicaragüense Rubén Darío), Salvador Rueda, Francisco Villaespesa, Manuel Machado y Eduardo Marquina.
El modernismo significa una profunda renovación estética que influye en toda la poesía de la época. Su auge se prolonga hasta 1915; a partir de esta fecha, la lírica busca nuevos rumbos que marcarán principalmente a Juan Ramón Jiménez y a la Generación del 27.

Antonio Machado.

Vida.

Nació en Sevilla, en una familia culta y liberal (su abuelo era krausista y su padre, un notable folclorista). Se trasladó a Madrid a los ocho años y estudió en el Instituto Escuela de la Institución Libre de Enseñanza krausista. Vivió una juventud bohemia a la sombra de su hermano Manuel, más conocido, simpático y sociable, y realizó algunos viajes a París. En 1907 empezó a trabajar como profesor de francés en el Instituto de Soria; allí se enamoró y se casó con Leonor Izquierdo, quien enfermó y murió al poco tiempo, en 1912. Machado se fue a Baeza (Jaén), y más tarde se trasladó a Segovia y a Madrid. Durante la guerra, manifestó su apoyo a la República. Al final de la contienda, huyó con los numerosos refugiados republicanos y murió en el exilio, en Colliure. En sus últimos años, Machado vivió un nuevo amor con la poetisa Pilar Valderrama, quien aparece en su poesí bajo en nombre de Guiomar.

Obra.

La trayectoria poética de Antonio Machado refleja la evolución de la lírica del momento, del modernismo a la búsqueda de nuevas formas expresivas.
- La primera etapa, con Soledades (1903), obra ampliada en Soledades, galerías y otros poemas (1907), se inscribe en el modernismo simbolista. Éste suma la raíz romántica (Bécquer y Rosalía de Castro) y el simbolismo de Verlaine, sugerente y evocador, sin la brillantez formal de Rubén Darío o los parnasianos.
Es una lírica profundamente intimista; el poeta transmite sus sentimientos de tristeza y hastío, y llora el vacío de su presente mediante numerosos símbolos: la melancolía de las tardes otoñales, los viejos parques o las plazoletas y callejuelas de las ciudades viejas.
Machado dialoga consigo mismo o interpreta los mensajes de la naturaleza, como los románticos; es un poeta-médium, capaz de entender el lenguaje de las fuentes o del viento. Recorre sus galería del alma, buceando en sus recuerdos, en un ambiente a veces fantasmal de clara influencia romántica.
El tema recurrente es el tiempo, su transcurrir implacable, la nostalgia del pasado y la confusión entre el presente y el pasado mediante los recuerdos.
El estilo, dentro del simbolismo, es sencillo y de una sensorialidad poco estridente, evocador, de musicalidad suave y cromatismo apagado y simbólico. La métrica es variada, aunque predominan las formas flexibles (silvas) y populares (romances, cuartetas, redondillas, endechas…).

De esta primera etapa he seleccionado mi poema favorito, Cante hondo.

Cante hondo

Yo meditaba absorto, devanando
los hilos del hastío y la tristeza,
cuando llegó a mi oído,
por la ventana de mi estancia, abierta

a una caliente noche de verano,
el plañir de una copla soñolienta,
quebrada por los trémolos sombríos
de las músicas magas de mi tierra.

Y era el Amor, como una roja llama…
-Nerviosa mano en la vibrante cuerda
ponía un largo suspirar de oro,
que se trocaba en surtidor de estrellas-.

Y era la Muerte, al hombro la cuchilla,
el paso largo, torva y esquelética.
-Tal cuando yo era niño la soñaba-.

Y en la guitarra, resonante y trémula,
la brusca mano, al golpear, fingía
el reposar de un ataúd en tierra.

Y era un plañido solitario el soplo
que el polvo barre y la ceniza avienta.


- Su segunda etapa se inicia con Campos de Castilla (1912). A partir de 1907, con su llegada a Soria, Machado comienza un período menos intimista y más historicista, en el que el paisaje soriano cobra gran protagonismo. Se señalan entonces coincidencias con el Grupo del 98, ya que comparte las preocupaciones ideológicas y elimina los elementos más esteticistas.
En general, es una poesía más descriptiva, que refleja un paisaje real (Campos de Soria, Orillas del Duero) y, como ocurre con el Grupo del 98, la identificación entre Soria, Castilla y España se da habitualmente. En algunos poemas líricos también se produce la identificación entre el paisaje y el alma del poeta; otras veces, el paisaje provoca una reflexión histórica y crítica sobre la decadencia del presente y sobre el gran pecado hispánico, la envidia o el cainismo, constante histórica que muestra la imposibilidad de convivir de las dos Españas. En general, son poemas reflexivos y de estilo más retórico, pues aparecen palabras arcaicas o de tono épico que aluden al pasado guerrero de Castilla.
Poesías completas (1917) amplía Campos de Castilla. Incluye el ciclo Leonor, composiciones que recuerdan a la esposa muerta, y poesías de tema andaluz, en las que desarrolla una crítica social en tono irónico.

Orillas del Duero

Se ha asomado una cigüeña a lo alto del campanario.
Girando en torno a la torre y al caserón solitario,
ya las golondrinas chillan. Pasaron del blanco invierno,
de nevascas y ventiscas los crudos soplos de infierno.
Es una tibia mañana.
El sol calienta un poquito la pobre tierra soriana.

Pasados los verdes pinos,
casi azules, primavera
se ve brotar en los finos
chopos de la carretera
y del río. El Duero corre, terso y mudo, mansamente.
El campo parece, más que joven, adolescente.

Entre las hierbas alguna humilde flor ha nacido,
azul o blanca. ¡Belleza del campo apenas florido,
y mística primavera!

¡Chopos del camino blanco, álamos de la ribera,
espuma de la montaña
ante la azul lejanía,
sol del día, claro día!
¡Hermosa tierra de España!


- En la última época, Nuevas canciones (1924) es una obra que defraudó por su carácter irregular. El aspecto más interesante reside en los Proverbios y cantares, composiciones a modo de sentencias o de canción popular con los temas constantes del autor: el relativismo, el tiempo, la búsqueda de Dios, la vida como un camino, la crítica sobre el país… De este período son también las Canciones a Guiomar, poemas amorosos, y las Poesías de guerra.

Proverbios y cantares - XXIX

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.

En prosa destaca Juan de Mairena, personaje inventado que reflexiona sobre literatura, filosofía, política, etc.

Proverbios y consejos de Mairena

[…]La política, señores -sigue hablando Mairena-, es una actividad importantísima… Yo no os aconsejaré nunca el apoliticismo, sino, en último término, el desdeño de la política mala que hacen trepadores y cucañistas, sin otro propósito que el de obtener ganancia y colocar parientes. Vosotros debéis hacer política, aunque otra cosa os digan los que pretenden hacerla sin vosotros y, naturalmente, contra vosotros. Sólo me atrevo a aconsejaros que la hagáis a cara descubierta; en el peor caso con máscara política, sin disfraz de otra cosa; por ejemplo: de literatura, de filosofía, de religión. Porque de otro modo contribuiréis a degradar actividades tan excelentes, por lo menos, como la política, y enturbiar la política de tal suerte que ya no podamos nunca entendernos.

Y aquí aprovecho para colaros un pequeño y modesto ubi sunt que hice en honor a este poeta.

A don Antonio Machado
Por Elyon
Te escribo, Machado,
tratando de olvidar
el dolor irremediable
que tu tristeza me da.
Don Antonio Machado,
poeta y señor
¿dónde fuiste amado,
fuente mía de inspiración?
Pues las horas se hacen segundos
cuando con tu pluma dorada
me transportas a otros mundos,
Castilla soñada.

El perfume, Patrick Süskind

Wednesday, February 18th, 2009

  • Título: El perfume.
  • Autor: Patrick Süskind.
  • Editorial: Seix Barral.
  • Nº de páginas: 253.
  • ISBN: 978-84-322-2803-2.

Hace tiempo que quería leer este libro, concretamente desde que salió la película (que no llegué a ver, todo sea dicho). El argumento se centra en la vida de Grenouille, nacido entre la basura y criado en distintos lugares, que descubre en su adolescencia que su pasional objetivo es crear un perfume capaz de cambiar lo que la gente de su alrededor puede percibir de él, ayudado por su increíble sentido del olfato.

Lo más increíble del libro son las motivaciones que llevan al protagonista a su incansable meta: Grenouille carece de olor corporal, algo que le atormenta pues cree que los demás ven en él un monstruo. Grenouille quiere ser amado y respetado, pensando que sólo puede conseguirlo creando un perfume con una siniestra fragancia: la esencia de jóvenes muchachas a las que mata para extraerles lo que, según él, les hace ser amadas.

El libro se estructura en cuatro partes de manera muy original. Cada parte abarca un periodo de la vida de Grenouille en la que se introduce a un nuevo personaje clave en la formación de la extraña personalidad de nuestro protagonista. Así, tenemos en su adolescencia como personaje clave al señor Baldini, el mejor perfumista de París, con el que comienza su aprendizaje en el mundo del perfume. En la segunda etapa, vive un tiempo aislado en las montañas como ermitaño, para después encontrarse con el marqués, quien utiliza a Grenouille de conejillo de Indias en su proyecto. Más tarde, pone rumbo a Grasse, donde desarrolla su instinto asesino matando a las jóvenes más bellas del lugar de una forma un tanto macabra para extraerles sus esencias. Finalmente, la última etapa del libro se centra en el juicio a Grenouille. Ante los personajes que le someten, el protagonista muestra una actitud sumisa y obediente, ocultando sus verdaderos instintos. Cuando decide abandonarlos, todos terminan de una manera trágica, como si hubieran sido infectados por Grenouille, definido a lo largo de los pasajes como una garrapata.

El estilo es algo recargado, abundando detalladas descripciones que, sin embargo, no hacen difícil de leer el libro, sino más bien lo contrario, consiguen introducir al lector en la trama.

Personalmente, a pesar de haber releído algunos pasajes del libro, aún no tengo una opinión final sobre él, y mucho me temo que por muchas veces que me lo lea seguiré en las mismas condiciones. La forma en la que está narrado me encantó, sí, y es cierto que las dos primeras partes del libro son estupendas. Tal vez mi opinión no es del todo clara por el sorprendente final, el cual no quiero comentar para no desvelar nada.

Con mi sello de recomendación, pues a pesar de no estar segura de si me ha gustado o no, sí lo he disfrutado ;)

Próximo post literario: Nada, de Carmen Laforet.