♠♠Dolce Inferno♠♠Prólogo 1ª pa
PRÓLOGO- 1ª PARTE
Toda Ciudad Sacra estaba revolucionada ese día. Las ondrinas, pequeñas hadas que vivían en los ríos de aguas más puras haciéndolas fluir, cantaban una canción que alegraba el alma del que la escuchara. El sol mayor brillaba más radiante que nunca. Decenas de dragones plateados revoloteaban por encima de los tejados y torres más altas mientras que sus alas iban trazando toda clase de dibujos. Quien mirase hacia arriba ese día, vería un cielo tatuado con la más fina aguja y con tinta dorada y plateada.
Sin embargo,el ambiente que se respiraba en el Rayo de Zeus era muy diferente. Rayo de Zeus era el nombre que recibía el palacio que dominaba el séptimo cielo: Majón, y en el cuál se encontraba el lugar más sagrado de todo el Universo, Avarot, el trono de Dios. Desde que existe la vida en la Tierra el único que lo ha ocupado ha sido Metatrón, un ángel bellísimo con diez alas que son atravesadas continuamente por miles de rayos de luz que al atravesar el akasha, material del que están hechos los ángeles, se descomponen en millones de diminutos arco iris.
Metatrón está rodeado por los seraphines, ángeles dotados de seis alas que según muchos, son para protegerse de la luz que desprende su señor. El líder de este coro celestial es Serafiel, el único que puede hablarle directamente a Metatrón.
Los ángeles, como seres puros y perfectos que son, no gozan del libre albedrío y tienen unas leyes muy severas que cumplir. La que más ejecuciones les había costado era aquella que prohibía amar o tener cualquier tipo de contacto físico con cualquier otro ser. Eso es algo carnal; unos seres tan puros y espirituales no lo necesitaban. Aún así los demonios se empeñaban en tentarlos y siempre caían muchos. Últimamente los arcángeles pasaban esta norma por alto aludiendo que "ya tuvieron bastante con la última batalla como para ocasionar más pérdidas" Pero a Metatrón esto no le hacía ninguna gracia. <<Si pecan, ¿cómo pueden ser ángeles?>> Y el evento que se iba a producir era la gota que colmaba el vaso: la boda de Mikael y Zadquiel. Él, general del Ejército Azul, el ángel que derrotó a Lucifer; ella, también un arcángel, líder del Rayo Violeta. Esa mujer siempre le había parecido muy rara: tenía ideas muy parecidas a Lilith, además que se había materializado en un cuerpo que tentaba a más de uno. Metatrón ordenó que la espiasen pero ella los descubrió y exclamó muy ofendida que ningún ser de ninguna galaxia lo suficientemente bueno para ella. Y ahí estaba ahora: casándose con Mikael y proclamando que ese acto traería la salvación a los ángeles curándoles de la Infección y esa cura era nada menos que amor.
El amor consistía en apoyarse los unos a los otros, en impregnar el corazón de amor y adoración hacia su dios, no en compartir el mismo lecho. Y después de ellos les seguirían los demás. Y el amor los infectará a todos. Que desperdicio de akasha... Afortunadamente los ángeles más antiguos pensaban como él. Pero a pesar de todo, Mikael lo anunció y el pueblo le apoyó. ¿Qué podía hacer él? ¿Juzgarlos a todos?
La hora se acercaba. Todos los ciudadanos se habían ataviado con sus mejores galas. Los más jóvenes exclamaban sorprendidos cuando miraban al cielo. Mikael esperaba en el altar. Tendría que ser el hombre más feliz del mundo pero por mucho que intentaba disfrazar su preocupación con una sonrisa no lograba sentirse mejor.
_Vendrá, ella te quiere_ Raphael, el Médico del Cielo y amigo íntimo del novio estaba junto a su compañero en el altar. Se había encargado de que todo fuese perfecto, de que todos recordasen aquel día como el más espléndido de todos los tiempos, como el día que marcaría el comienzo de una nueva era. Había tenido que discutir con los demás pero no le importaba; si así podía salvar a los ángeles haría lo que fuera para que nada interfiriera.
Las campanas retumbaron. Comenzaba la cuenta atrás. Seis campanadas más y la novia llegaría...
Mikael no pudo evitar recordar momentos pasados: cómo se habían conocido, cómo la primera vez que ella puso atención en él exclamó por todo lo alto que no era más que un aburrido engreído al que sólo le importaba el material del que estaba hecha una espada; de cómo él había pensado que lo que tenía era envidia porque él era más fuerte...
-Otra campanada-
...De cómo se había sorprendido cuando regresaba cansado de una misión y la vio entonando la más dulce y triste melodía: Polvo de estrellas.Todos somos polvo de estrellas... en el lago del Jardín, sin ninguna joya, ni armadura ni prenda que anunciasen su cargo, sin que supiese que la estaban observando... De cómo se acercó a hablar con ella y ella lo tiró al agua; de lo que sintieron cuando se miraron a los ojos por primera vez, cubiertos de gotitas de aquel agua sagrada que atraían los rayos de la luna sobre la túnica blanca de él y sobre la blanca piel de ella;De todo lo que vino después...
-Y otra vez el sonido de la campana les hacía vibrar los tímpanos; ya sólo quedaban cuatro.-
"No me separaré de ti hermana, nada ni nadie lo hará" Su hermana podía esperar...no la iba a pasar nada si Zadquiel la dejaba sola un momento pero en cambio a él se le agotaba el tiempo...
-Tres campanadas-
El órgano de la iglesia no cesaba pero Mikael no lo escuchaba.
_Voy a buscarla._
_¿Pero qué dic...?_ Raphael no pudo terminar la frase. Y ante los ojos de todos aquellos ángeles tan ilusionados, Mikael despegó sus seis alas y echó a volar rompiendo una vidriera que representaba a Eva hablando con la serpiente. Los trozos de aquel cristal coloreado brillaban como la sangre.
CONTINUARÁ...
2ª parte:
http://www.topfanfics.com/view.php?id=496
http://www.metacafe.com/watch/1520101// Cuidado,el video tiene spoilers de lo que va a pasar en el siguiente capi
Mi Blog donde comentaré cosas sobre la historia: http://luxuria89.wordpress.com
**Para leer hasta el capítulo 10 en pdf: http://www.megaupload.com/es/?d=4L7U26EU**
Por cierto¿por qué mi comentario se ha repetido 3 veces?lo habia puesto 1 vez y vuelvo y está triplicado oO












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