Dolce Inferno PdE6
En sus pupilas las llamas comenzaron a brillar bajo la oscuridad de la cueva.
-Nathan, detente, por favor… -. El olor a ropa quemada le alertó. Al volverse se encontró con su amigo demonio envuelto por el fuego. Un grito se le escapó de la garganta. Sin embargo este lo único que hizo fue echarse a reír. Era una risa seca, con dejes de locura en ella. A Amara se le hizo escalofriante. Nunca le había imaginado riéndose así.
-Vosotros, ángeles, mensajeros de Dios, ¿con qué derecho os creéis que vais consumiéndolo todo con vuestro fuego purificador?
-¡Arde en el infierno!
-¿Infierno?-. Su risa se oyó con mayor intensidad.- ¿Y qué sabrá alguien como tú del infierno?
A pesar de que su ropa se estaba carbonizando no parecía que el resto de su cuerpo sufriera daño alguno. Una membranosa ala negra brotó de su espalda y en ella se iluminaron unos extraños símbolos.
-Haberte traído un elemental del fuego es lo peor que podías haber hecho, preciosa.
-Como vuelvas a llamarla así…
Extendió una mano de afiladas garras y gotas de un líquido negro comenzaron a reunirse en su palma materializándose en un sable con más extraños símbolos en la hoja. El mismo arma que ya le había amenazado una vez. Daba verdadero miedo, parecía la representación de Lucifer que había visto en varios libros. Y se lanzó a por ella.
No sabía como reaccionar. El suelo de su habitación estaba cubierto de sangre, su vestido blanco también. Alzó la vista ante el espejo de enfrente para descubrir alarmada que toda ella estaba salpicada en líquido escarlata, en la sangre de la única persona que se había preocupado por ella en toda su soporífera vida.
El acero maldito se había hundido limpiamente en el akhasa del joven ángel. Los extraños caracteres de la espada se habían extendido por su santo cuerpo. Podían sentir ambos el aliento del otro en su cara. Nathan tenía la mirada anclada en el ser más horrible que jamás había visto. Había detenido el fuego. Aquello fue aún más rastrero de lo que se podía haber imaginado; atacarle a ella sabiendo que él la cubriría. Le escupió a la cara manchándole su rostro del mismo líquido carmesí. Como única respuesta el demonio sólo enarcó una sonrisa.
Le dolía todo el cuerpo, le dolía mucho. Tenía que sacarse ese acero de su cuerpo. Logró mover un brazo y consiguió agarrarse al brazo con que su enemigo sujetaba el arma. Reunió todas sus fuerzas para tirar de él pero la herida le impedía concentrarse.
Algo negro y alargado salía de la espalda del condenado diablo entornándose en su cuello. Estaba muy frío, sentía como si las cuerdas vocales se le hubiesen congelado, impidiéndole gritar de dolor.
-¡Para! Si quieres toma mi cuerpo, pero déjale ya.- Una desesperada Amara yacía desnuda ante él.
-¿Así es como arregláis las cosas las mujeres? No es típico de un ángel…aunque esta historia me suena… - Entonces recordó una historia que le habían contado en las malditas reuniones a las que Samael le obligaba a asistir. <<Nosferatus mencionó algo parecido…>>. -¿No me digas que…? Entonces, éste es el lugar… Agneta nos mintió…-Examinó el estado de su víctima.- De todas las manchas que me ha producido tu sangre, ésta -. Señaló al escupitajo de su cara.- me la voy a dejar para no olvidar tu osado intento.- retiró la cola de su cuello arrojándole contra el suelo. Se tornó clavando su mirada de nuevo en la chica.
<< Nos volveremos a ver, preciosa. Y quiero la corona de espinas. >>
Y dicho esto desapareció mientras esas últimas palabras mentales retumbaban en la confusa Amara. Se maldijo así misma por no hacer otra cosa que llorar. Corrió a auxiliar a su amigo. Tenía el pecho destrozado aunque los complejos símbolos habían desparecido. Le había atravesado completamente hasta tal punto que la sangre le había llegado a ella.
-Tenemos que encontrar a Raphael, ¡él puede curarte!
-Pero está en Avarot…no podemos cruzar el Edén…- Casi no podía ni hablar. Ahora que el frío se había retirado de su garganta, cada palabra ensangrentada le abrasaba. Quería desmayarse pero no podía dejar a su amiga así…
-¡Tú eres más importante que su estúpida reunión!
-Para mi…tú eres lo más importan… lo más importante. Tú eres…-alzó su mano para acariciarle su rostro. Estaba húmedo por las lágrimas que había derramado por él.-…tú eres mi luz.
-Perdóname. Yo jamás…no sé que le ha pasado, no parecía él…
-Eres demasiado inocente.
-¡Espera! Se me ha ocurrido algo-. Se arrancó unas plumas de sus blancas alas.- También están hechas de akhasa-. Y se las colocó sobre la herida. Se arrancó más, hasta que logró taparla superficialmente. Nathan se sentía mejor que nunca, ya había dicho todo lo que quería decirle. Y sin poder evitar sonreír, cerró los ojos.
CONTINUARÁ
Partes anteriores:
1ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=519
2ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=554
3ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=568
4ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=749
5ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=752
Prólogo:
1ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=490
2ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=496
3ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=499
4ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=504
5ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=506
6ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=513
7ª parte: http://www.topfanfics.com/view.php?id=514
Es cortito pero es lo que he podido escribir, que se me ha ocurrido mientras volvía a casa y me ha dado la vena por ponerme a escribir y la verdad es que no se parece nada a lo que tenía pensado. He intentado corregir los laismos...
**Para leer hasta el capítulo 10 en pdf: http://www.megaupload.com/es/?d=4L7U26EU**













Comentarios